SEMANA 14

 NOMBRE DEL PROYECTO: 

  RESOLVER CONFLICTOS ME PERMITE CONVIVIR EN PAZ Y ARMONÍA

Las Ciencias QuiMaBi: Ruta de Aprendizaje

VAMOS A LEER JUNTOS!

LA SERPIENTE DE KEKULÉ

A comienzos del siglo XIX los teatros y otros edificios públicos en Londres se iluminaban con un gas extraído de las ballenas. Cuando este gas se comprimía a fin de transportarlo en barcas, formaba un líquido. Este líquido fue analizado por primera vez en 1825 por el famoso científico Michael Faraday, quien verificó que contenía carbono e hidrógeno en iguales proporciones. Posteriormente se lo denominó benceno. Durante muchos años nadie pudo aislar la fórmula de la estructura de esta sustancia, hasta que en 1865 Friedrich August Kekulé demostró que su molécula está constituida por un anillo de seis átomos de carbono dispuestos en forma de hexágono ideal, cada uno de los cuales está unido a un átomo de hidrógeno.

¿Cómo había hecho Kekulé para encontrar esta singular y hasta entonces desconocida estructura? El autor no quiso revelarlo jamás, hasta que en 1890, en el transcurso de una convención con motivo del vigésimo quinto aniversario del descubrimiento, y que pasó a la historia como la Fiesta del benzol, reveló que había realizado el descubrimiento en sueños.

En 1865, cuando era profesor de química de Gante, Bélgica, contó Kekulé que una noche, mientras se ocupaba de preparar su manual de química, se durmió frente al fuego y comenzó a soñar con una danza de átomos que poco apoco se convirtieron en varias serpientes, hasta que finalmente una de ellas se mordió la cola formando un anillo. En aquel momento, Kekulé, guiado por una repentina iluminación, se despertó y pasó el resto de la noche intentando disponer los átomos de carbono y de hidrógeno del benceno de acuerdo a la figura que había aparecido en el sueño.

Esta anécdota comenzó a formar parte de las curiosidades y los mitos de la historia de la ciencia y ha sido narrada infinitas veces, sobre todo para subrayar que a menudo en la investigación científica también entran en juego factores psicológicos oscuros e imponderables. El propio Kekulé había concluido su discurso diciendo: “Durmamos entonces, señores, y tal vez podamos descubrir la verdad. Pero cuidémonos de no publicar nuestros sueños antes de haberlos discutido en profundidad cuando estemos despiertos.”

Actividad: Sueño y conocimiento

El profesor Kekulé encontró la respuesta para un complicado problema científico mientras dormía, en medio de un sueño. Muchas personas no lo saben, pero al soñar se liberan capacidades asombrosas de nuestro cerebro, que ni siquiera podemos imaginar. Los sueños pueden parecer extraños y fantasiosos, pero la ciencia descubrió hace mucho tiempo que cada sueño es una respuesta de la mente a las inquietudes, las ideas y los sentimientos que tenemos mientras estamos despiertos.

 Recuerda algún sueño que te haya sorprendido o impactado. Escríbelo e intenta comprender por qué tu cerebro lo fabricó, qué preguntas intentaba responder, qué significan las imágenes que viste y qué dice ese sueño sobre tu forma de ser. En un hoja que tenga en casa (puede ser hasta en hojas recicladas), 

Archivarla conjuntamente con las actividades de las diferentes asignaturas, para presentarla cuando el docente lo socilicite.

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